Interesante post de Andres Pérez sobre marca personal y percepción de la profesionalidad: Si eres imprescindible no tienes que ser simpático.
…En mi fórmula de Branding Personal aparecen cuatro factores importantes: La Relevancia (lo que te hace útil, valioso), la Confianza, la Sintonía (simpatía, “química”) y la Visibilidad. No todo el mundo puede tener un 10 en cada uno de ellos, pero es necesario que todos ellos tengan un valor mayor que cero.
- Un profesional puede ser muy conocido o visible pero no diferenciarse por ser más relevante que otros o porque lo que hace no tenga demasiado valor.
- Un profesional puede ser muy simpático, caer muy bien o tener muchos amigos en redes sociales clásicas u “online” pero carecer completamente de credibilidad o relevancia.
- Un profesional puede ser relevante, el mejor en su especialidad, pero permanecer oculto para su nicho de mercado, las empresas o clientes, que puede necesitarle.
….Si lo que ofreces no es relevante, vas a verte obligado a ser más simpático, comunicar más y mejor y fortalecer la variable de la visibilidad. No digo que no haya que hacerlo siempre, pero se convierte en obligatorio si no puedes diferenciar tu “oferta” de la competencia.
Por lo tanto, para construir una Marca Personal potente, estudia, aprende, investiga, experimenta, haz todo lo posible para ser el mejor en lo tuyo, y luego vas y lo cuentas…
Me gustan los post de Andres, artículos que nos hacen poner los piés en la tierra, con cierto tono desencantado de todo el ruido 2.0:
Mis clientes siempre se han convertido en amigos, pero mis “amigos” online casi nunca se han convertido en clientes.