El verano ha empezado con dos pequeñas alegrÃas:
Si, llamadme tonto, pero un calendario personalizado con mi nombre en cada imagen del més ha removido en ni interior sentimientos que creÃa dormidos (bueno, he exagerado un poco, pero me habeis entendido).
Que detalle más simple y efectivo y que manera más barata de quedar bien con un ¿cliente?. Bueno, nunca he sido cliente de los hoteles Magic Costablanca (cadena de hoteles en Benidorm), pero sin embargo tuve la suerte de participar en el rediseño de su web y trabajar con Javier GarcÃa Cuenca, David y Oscar. Desde entonces he seguido los movimientos y campañas que esta cadena hotelera hace en internet (es un referente en el sector) y me alegra mucho saber que no paran de moverse y utilizar la tecnologÃa para añadir productos a su oferta hotelera, mejor su oferta vacacional y vender, que para eso está internet
Os recomiendo el blog de Javier, su red social “Magic Amigos” (esa cabecera me suena), la página de los hoteles en Facebook (no he localizado el grupo con nombre corto) o el blog de David Vicent.
Después de una mitad de año en que las cosas han ido mejorando poco a poco (los proyectos van saliendo, conseguimos alquilar la casa…), empezar el horario de verano es como un balón de oxÃgeno y tranquilidad. No por el trabajo, sino por esas tardes regaladas (no son regaldas, trabajas las mismas horas) que puedes aprovechar para hacer todo lo que no te da tiempo con un horario partido de invierno: bloguear, nuevos proyectos, adquirir nuevas habilidades y aprender nuevos lenguajes.
Si piensas que una tarde libre no es tan importante, calcula cuantas horas de trabajo pasas por la tarde en tu trabajo cada dÃa y ponle un valor. Ahora mira cuando dura el verano y haz una sencilla cuenta de la vieja.
Las tardes de verano valen su peso en oro